La gran mayoría de las amenazas de Malware tienen su foco de entrada a través de un mal uso de los accesos a contenidos o sitios de Internet.
Solemos dejar en manos de los Antivirus la protección de nuestros equipos pensando que ellos nos resolverán la vida y descartamos en la mayoría de las ocasiones, alternativas de protección poco tenidas en cuenta, a la hora de evitar intrusiones de Malware no deseadas a través de la Red, como es, por ejemplo, la de tener correctamente “exprimidas” las opciones de seguridad que nos facilitan los distintos navegadores y que, bien empleadas pueden ser de gran apoyo.
Dentro de la configuración básica de nuestros navegadores hay que procurar valorar las siguientes opciones en función de cuáles sean nuestros hábitos de navegación:
Dentro de la configuración básica de nuestros navegadores hay que procurar valorar las siguientes opciones en función de cuáles sean nuestros hábitos de navegación:
- Deshabilitar el rastreo mediante Cookies. Las Cookies, como sabrás, son pequeños archivos que se utilizan para identificar a un usuario cuando accede a una web, las cuales almacenan en el disco duro del usuario información sobre la página visitada, datos de usuario, personalización de la navegación, etc..., con lo que cualquier software malicioso podría aprovechar para copiarlas y enviarlas a través de internet para suplantar nuestra identidad.
- Activar el Filtro AntiPhishing. Este filtro nos avisa de si la página web a la que estamos accediendo intenta suplantar la identidad de otra.
- Activar/Instalar el Bloqueador de elementos emergentes (POP-UPS). Al bloquear los elementos emergentes, evitamos que se abran páginas web no deseadas, aunque en ciertas páginas lo tendremos que permitir porque sino no podríamos entrar en ellas.
- Activar/desactivar Javascript. El java es un lenguaje de programación (scripts) que se utiliza para diseñar páginas web dinámicas, es decir que permite que se ejecuten determinados programas automáticamente en el navegador del usuario si la opción de javascript está activada. Desactivar el JavaScript puede dar mayor seguridad pero resta bastantes funcionalidades a la navegación.
- Desactivar la opción de Recordar Contraseñas. Los navegadores que usamos habitualmente suelen ofrecer la posibilidad de almacenar las contraseñas de los sitios de uso común pero tiene el riesgo de que se trata de información PRIVADA y si otro usuario accediera a dichas páginas de uso común por nosotros, podría acceder a ellas tranquilamente y ver todo su contenido. En caso de dejar activada esta opción, algunos navegadores, como Firefox, ofrecen la posibilidad de registrar nuestras contraseñas creando una contraseña maestra (más segura) de control. De manera que quedan guardadas en un archivo encriptado del navegador que no podrá ser visto por nadie más que nosotros.
- Borrar el Historial de Navegación. El Historial de Navegación almacena información sobre todas las páginas visitadas, ordenándolas cronológicamente. El uso de dicho Historial, sirve para poder volver a ellas de nuevo más fácilmente pero como contrapartida, guarda información sobre nuestros hábitos y usos que puede también ser utilizada en contra nuestra. Podemos Borrar el Historial y configurarlo de manera que NUNCA guarde nada.
- Borrar la Caché del Navegador. La memoria Caché almacena en nuestro ordenador la información de las páginas web de uso más reciente para facilitar una carga más rápida a la hora de visitarlas de nuevo. El problema es que, de la misma forma que en los puntos anteriores, esta información podría ser usada por software malicioso.
- "Opción extra": Utilizar la Navegación Privada. Este es el recurso más seguro para los "atacados de la vida" que quieran tener todas las garantías posibles. Mediante el uso de navegación privada, NO se almacenará la información de navegación como las Cookies, el Historial de Navegación y la Caché. Por lo que es altamente recomendable su uso.
CASOS PRÁCTICOS RESUELTOS:

